Hacer una
descripción de William Albert Andrew es un tanto difícil. A cada una de
nosotras nos gusta por cosas distintas. Hay quienes les arrebata el misterio que
lo rodea y esa vida aventurera y salvaje que dejan adivinar en él un ser
intrépido.
A otras les conmueve su ternura y comprensión. Entre sus mejores rasgos está la
forma que tiene de ser amigo, esa forma de ser que transmite paz y calma en
momentos de angustia, dolor y desesperación. Su fortaleza de carácter, su
determinación, su gusto por la vida, su dominio sobre sus emociones, su pasión
oculta, son tantas y tantas cosas, hacen de Albert el artífice de nuestra
dedicación.
Meta nuestra,
meta inalcanzable
que cada vez nos acerca más.
Inspiración interminable y
hábil domador de los sentidos.
Quien nos permite realizar cosas
que jamás hubieramos pensado.
Amado príncipe de la colina, amigo,
hombre, musa, caballero, amante.
Por tí somos y seremos por siempre y para siempre.
Sería
imposible mostrar en unas cuantas líneas todo lo que él significa
para nosotras, las Mapsyps.
Visita
nuestra página de Albert.
Allí comenzamos a articular lo que sentimos por él.